El Tribunal Administrativo de Lyon ha condenado al prefecto de la región francesa del Ródano que ordenó desalojar y destruir un campamento dónde se alojaban 10 familias gitanas.

Abril 2013

Los gitanos rumanos y búlgaros residentes en Francia siguen sufriendo las mismas persecuciones que padecieron bajo la presidencia de Nicolás Sarkozy. El pasado jueves 28 de marzo por la mañana el campamento gitano instalado en Villeurbanne, en las afueras de Lyon, desde el pasado agosto, fue evacuado por la policía y posteriormente arrasado por bulldozers. El Prefecto de la región del Ródano, Jean-François Carenco, dijo haber ejecutado una decisión de la Justicia del pasado 29 de octubre de 2012 y declaró que “la multiplicación de okupas en Lyon no podía durar”. Afortunadamente el pasado el jueves 4 de abril el Prefecto fue condenado por el Tribunal Administrativo de Lyon a realojar de urgencia a las 10 familias gitanas.

Unión Romaní también quiere agradecer el apoyo que han recibido estas personas por parte del padre Matthieu Thouvenot, el cura de la parroquia que los acogió en la  parroquia del distrito 7 de la ciudad, y del cardenal arzobispo de Lyon, Philippe Barbarin. Así como que hayan denunciado que las autoridades no cumplen con sus obligaciones, en contra de lo que defiende la circular interministerial de 26 de agosto de 2012. El cardenal arzobispo de Lyon, también han lamentado la inacción de las autoridades europeas sobre la cuestión de la minoría gitana y señalado que también se ha interpelado al Papa para pedirle su intervención ante las autoridades europeas.Los gitanos desalojados se refugian en la parroquia del distrito 7 de Lyon.